martes, 15 de abril de 2008

Un Buen Proyecto

En una preocupación conjunta se encuentra la actual situación estructural y ambiental de nuestra ciudad, pues no solo los habitantes perjudicados son las personas interesadas en recuperar espacio publico, zonas verdes, edificaciones y tradiciones. En un convenio interadministrativo entre el Departamento de Gestión del Medio Ambiente -DAGMA- y la Cámara de Comercio, podremos volverán a disfrutar de la ribera del Río Cali con la puesta en marcha del proyecto denominado Corredor Cultural y Ambiental Río Cali'.

Este es un macroproyecto el cual lo integran tres propuestas a desarrollar como son:

· El Santuario del Agua' en el Parque del Acueducto.
· La Alameda del Río
· La Plataforma de Espacio Público de los Ejes Turísticos de los barrios El Peñón y Granada.

Excelentes propuestas, que gracias al trabajo del Arquitecto Harold Martínez Espinal (Decano de la escuela de arquitectura de la Universidad del Valle) entre otros profesionales involucrados en el tema han logrado tener casi la totalidad de los diseños; los cuales para su realización requerirán de una inversión cercana a los $27.000 millones de pesos. Estos estudios y diseños contemplan aspectos arquitectónicos, paisajísticos, hidráulicos, de ingeniería civil y de movilidad urbana, los cuales serán financiados por la Cámara de Comercio de Cali, el Fonade, Colgate Palmolive y la Alcaldía de Cali, junto con el acompañamiento técnico de Emcali.

Por lo anterior, pretender el rescate y la defensa de estos espacios que son públicos, comunes, y vitales para toda la ciudad por su capacidad de generar convivencia y sentido de pertenencia.

De la misma manera, se busca iniciar una apropiación por parte de la comunidad para construir y crear una conciencia social que permita establecer un modelo de desarrollo sostenible en estas zonas de la ciudad, así como un ambiente más puro y saludable para todos los habitantes.

Reconstruyendo el Pasado...

“Granada, mucho más que fachada y sabor”Redacción de El PaísArtículo tomado del diario el País online/notas/Noviembre 25 2007

La historia de una ciudad queda en la cabeza de quienes la habitan en la medida en que el pasado hace parte del presente y este es adaptado a las condiciones de vida del momento. Es lo que pasa con todos los monumentos históricos que hacen parte de nuestro diario vivir, y en el caso de Santiago de Cali, no es la excepción. Podemos notarlos en los sectores más antiguos de la ciudad como el norte, el centro y el occidente de la ciudad. Tal vez uno de los lugares más representativos de la ciudad que cabe mencionar, el barrio Granada, primer barrio residencial de la ciudad y el primero en situarse al otro lado del rio, ha sido y es uno de los mas importantes en la historia y actualidad de Cali.

Todavía, recorrer Granada implica deleitarse con todo tipo de comida internacional y fusión, en medio de un ambiente cálido en el que los visitantes se reencuentran con el pasado de su ciudad, con la Cali que en los años 20 se atrevió a extenderse hasta el otro lado del río, que miró más allá del Puente Ortiz y que le impuso a las familias de estatus un nuevo estilo de vida. Granada entró a erigirse como el primer barrio residencial de la ciudad, sin embargo, durante la crisis económica de los años 80 y principio de los 90, el sector se fue marchitando. Aparecieron las drogas, la prostitución y el olvido se hizo tan grande como las casonas abandonadas, siendo sólo el arte culinario lo que logró hacerlo florecer de nuevo.
Entre los primeros establecimientos que creyeron a ciegas en Granada como un sector con proyección turística y comercial, se encuentra el Hotel Casa Alférez, construido hace doce años. César Bernal, administrador del lugar, cuenta que para entonces los extranjeros preferían otros hoteles que les permitiera tener a la mano más alternativas de distracción. Años después, el abanico de restaurantes, bares y calles llenas de historia, lo hacen más interesante.
Pero Granada no es sólo glamour, también es civismo. La Asociación Paseo Granada —formada por tres almacenes y 26 de los restaurantes más antiguos del barrio— defiende a ‘cuchillo y tenedor’ que el progreso de la zona no vaya en contravía de su arquitectura original. Que las casas no sean derribadas por el modernismo.
Dentro de los propósitos de la organización está la recuperación de los espacios de convivencia ciudadana, para lo que cuentan con el aval de la Cámara de Comercio, a través del programa Corredor Ambiental y Cultural Río Cali. Para Yolanda Constain, directora social de la entidad, la iniciativa logrará el próximo año recuperar los andenes y transformar las congestionadas vías que atraviesan el río en senderos en los que se pueda seguir, sin afanes, el ritmo de la brisa del eterno Granada.
Recuperar a Granada, hacerlo de nuevo un lugar tranquilo, que sea cómodo para sus habitantes y los turistas. Esperamos entonces deleitarnos y sentirnos orgullosos de nuestras tradiciones; a demás disfrutar de magníficos restaurantes, bares, discotecas, que no perjudiquen el contexto residencial y mediterráneo. Para la realización de este sueño se cuenta con el proyecto Corredor Ambiental y Cultual Río Cali, el cual esperamos que inicie pronto e igualmente concluya con total éxito.

sábado, 12 de abril de 2008

“En Granada se acaba la paciencia”

“En Granada se acaba la paciencia”
Redacción de El País
Artículo tomado del diario el País online/notas/Enero 15 2008


El diario el País es el más importante para nuestra ciudad, siendo el más popular y consultado por la mayor parte de la ciudadanía, incluso a nivel del departamento. Dicho diario cuenta con una página web (http://www.elpais.com.co/) la cual contiene parte la información diaria, a demás de blogs, y artículos vía online, entre otros. Entre las notas online, se encuentra una publicada el 15 de enero del presente titulada “En Granda se acaba la paciencia”, la cual comenta la contra parte de Granada como “zona rosa”.

El barrió Granda, reconocido por la mayoría de habitantes y turistas por sus restaurantes, bares, discotecas, entre otros lugares de entretenimiento allí situados, y pasando muchas veces por alto, su historia, e importancia para el desarrollo de nuestra ciudad.

Granda ha pasado con el tiempo de ser el primer barrio Residencial de Cali, para convertirse en la “Zona Rosa” de esta, omitiendo la incomodidad de las personas que lo habitan como su residencia, pues la inauguración permanente de lugares de esparcimiento en zonas no apropiadas para dicho fin, hace una tortura la convivencia, la situación es crítica, peleas, drogas, hasta disparos están presentes los fines de semana, los sectores más afectados por el ruido son la Calle 16 Norte con Avenida 9 Norte, la Avenida 9 con Calle 15 Norte y la Avenida 10 con Calle 16 Norte, en inmediaciones de la Policlínica. En busca de una solución a esta problemática, los líderes comunales han enviado en varias ocasiones derechos de petición a la Administración municipal pero hasta ahora no se ven resultados, incluso de tutelas ya ganadas.

El barrio Granda ha sido reconocido como patrimonio arquitectónico de la ciudad, sin embargo, la innovación de los diseñadores en los bares y discotecas, está rompiendo la tradición que lo hizo merecer dicho título.
El Congreso de la República decreto en el Artículo 2 de la Ley 232 de 1995:

Es obligatorio para el ejercicio del comercio que los establecimientos abiertos al público reúnan ciertos requisitos, entre ellos los que vale resaltar son:

a) Cumplir con todas las normas referentes al uso del suelo, intensidad auditiva, horario.
Ubicación y destinación expedida por la autoridad competente del respectivo municipio.
Las personas interesadas podrán solicitar la expedición del concepto de las mismas a la entidad de planeación o quien haga sus veces en la jurisdicción municipal o distrital respectiva.

e) Comunicar en las respectivas oficinas de planeación o. quien haga sus veces de la entidad territorial correspondiente, la apertura del establecimiento.
Aún con estas condiciones no la entidad correspondiente al cumplimiento de estas no aparece.

Aunque Granda sea una fuente económica para nuestra ciudad y genere empleo, no debemos permitir que se pierda como patrimonio que és, a demás el cumplimiento de la normatividad es vital; no hay derecho al infracción de estás y a la incomodidad de las personas que habitan este lugar para el fin que se construyo, Residencial.